Comprendiendo Estrategias de Inversión
La Idea de Revalorización de Capital
Presagio
Aunque la mayoría de las
personas a quienes conocemos en América Latina y el Caribe inicialmente
utilizan nuestros servicios para crear programas a largo plazo para resolver
sus necesidades de jubilación y para conseguir lo que sus hijos necesitarán
para estudiar en universidades extranjeras, sin embargo, en algún momento
observamos el capital que han acumulado y nos damos cuenta de que ellos han
estado más preocupados en mantener su dinero en Rincones Seguros, lejos de
las variaciones erráticas de las economías y políticas de sus países, en vez
de crear un programa diversificado para cumplir sus metas a corto, mediano y
largo plazo. Sin embargo, nosotros tenemos las herramientas para ayudarlos,
ya que ellos, a diferencia de la gran mayoría de sus compatriotas, sí
tuvieron la visión y pragmatismo de futuro para iniciar una disciplina de
ahorro durante su vida. Esto es tan raro en esta parte del mundo (algo que
hacen menos del 8% de profesionales y ejecutivos), que debemos felicitarlos
por su sensatez.
Sin embargo, una vez que se
ha acumulado una suma, la queja que escuchamos frecuentemente es: “no me
siento en control. Algunos años nos va bien, otros perdemos dinero. Me
preocuparía mi situación de impuestos si tuviera ganancias, pero mi corredor
de bolsa me dijo que invirtiera en unas acciones y fondos y ahora he perdido
40%”. Otros se preocupan de que, habiendo acumulado algunas ganancias, en
algún futuro sus autoridades de impuesto sabrán al inspeccionar sus
planillas y transacciones, las ganancias de las que están gozando.
Se quejan de que están
siendo persuadidos de comprar acciones o fondos por vendedores y se dan
cuenta de que éstos rara vez están interesados en tener una visión
conservadora. En cambio, ellos se aprovechan de la avaricia y temores de las
personas, y al sistema en el que participan no le conviene ver a
inversionistas comprometidos con programas a largo plazo, ya que sus
comisiones y bonos están vinculados con la actividad de los clientes: venta
y compra. En vez de ofrecer programas que puedan educar y desarrollar el
entendimiento de los clientes, unidos al sentido común, ellos empujan a
personas sin malicia y suficiente conocimiento a cambios de portafolios o
nuevas oportunidades de inversión basadas en los desempeños de los últimos
años. Les plantean una oferta como: “Señor, tenemos un fondo caliente aquí,
que ha ofrecido a los inversionistas un 32% de retorno en los últimos dos
años. Hay alguna razón por la que usted no quisiera invertir?”
La respuesta es SÍ, hay
muchas razones por las que usted no debe estar interesando. Si el fondo ha
logrado un 70% de crecimiento en los últimos dos años, la probabilidad de
que continúe es matemáticamente improbable. La tendencia continuará
brevemente y luego se corregirá y comenzará a bajar. El nuevo cliente, al
darse cuenta de las pérdidas que está sufriendo, entra en pánico y vende y
este ciclo generalmente continúa. Muchas veces nos conseguimos con personas
quienes en los últimos cinco años han visto el valor de su portafolio
reducido en un 30% de su valor. Luego de evaluar sus necesidades a futuro y
ofrecer nuestras recomendaciones, muchas veces nos encontramos con el
comentario: “Podemos evitar las acciones, por favor… he tenido malas
experiencias en el pasado”. En realidad el problema no son las acciones en
sí, sino un portafolio mal diseñado, sin el equilibrio adecuado, sin que se
analice la tolerancia al riesgo y el entendimiento global del cliente.
La caída de las acciones
tecnológicas entre 2000-1 es un buen ejemplo. Algunas personas que estaban
cercanas a su fecha de jubilación colocaron una gran parte de su riqueza
acumulada de manera inapropiada en estos sectores, buscando una última
oportunidad de crecimiento rápido para lograr seguridad en su jubilación.
Muchos perdieron esta posibilidad.
Invertir exitosamente es
como hace dieta y ejercicio. Todo el mundo entiende los principios pero
pocos lo hacen como debe ser. Al tener que decidir ente vegetales al vapor y
frutas, y merengada y helado con lluvia de chocolate, muchos escogen la
segunda combinación, aunque sabemos cuál es la saludable. La primera es
aburrida. Eso es cierto, y así mismo un programa de inversión a largo plazo
puede serlo también. Apostar y divertirse es algo que mejor se deja para una
noche en el casino, en el que las probabilidades se entienden y uno puede
limitar las pérdidas.
Todos los estudios que se
han hecho, en el mundo desarrollado entre las personas más ricas del mundo
(Ej. Con mínimo $1.000.000USD quienes forman un 3,5% de la población
terrestre), demuestran que este sector está compuesto en el 80% por
individuos quienes han hecho su propia riqueza. Ellos vienen de vivir vidas
normales y durante su vida han acumulado sistemáticamente entre el 10 y 15%
de sus ingresos ANTES de pagar sus cuentas y gastar el exceso en nuevos
carros, vacaciones, ropa nueva, etc. Ellos tienen un programa sistemático y
aburrido para invertir y tienen un programa lógico y predeterminado diseñado
para cumplir sus metas a largo plazo. Ellos no revisan las secciones
financieras de los periódicos a diario, ni tampoco venden y compran
constantemente.
Para quienes busquen
construir riqueza, el pensamiento pragmático es lo que sirve. Si quieren apostar y divertirse,
entonces deben irse de vacaciones a Monte Carlo o Las Vegas.
Posibilidades pragmáticas de capital
Muchos inversionistas saben
que no pueden poner todos sus huevos en una misma cesta. Sin embargo, a lo
largo de los años nos hemos conseguido con muchos potenciales clientes en
diferentes países, quienes creen que porque han invertido en instrumentos
distintos, su futuro está bien protegido.
Lamentablemente, su portafolio no está diversificado a menos que sus
escogencias de inversión le ofrezcan una oportunidad de beneficiarse con un
desempeño positivo en diferentes vehículos de inversión a medida que se
minimiza la concentración en cualquier área en particular que pueda darle
pérdidas. Por supuesto, su estrategia se enfoca en el tipo de inversión que
combine con su objetivo primario, pero usted debe asegurarse de llenar su
portafolio de inversiones a las que les irá bien bajo diferentes condiciones
del mercado. Adicionalmente, para asegurar que su estrategia tiene
suficiente tiempo para acaudalar las ganancias deseadas, ésta debe estar
colocada de tal manera que permita ser accedida de manera fácil, para que si
ocurre una emergencia o un cambio de su situación, se pueda cambiar por
efectivo una parte del portafolio fácilmente. Ver Nociones Básicas de Inversión.
Estrategias de Capital
Si vemos el desempeño
del índice industrial S&P500 durante las décadas de los 1980 y 1990, vemos
un crecimiento promedio anual del 17,5%. Ese resultado demuestra que fue un
período de crecimiento impresionante. Sin embargo, si un inversionista ha
perdido los mejores 40 días entonces sus ganancias serían sólo del 3,9%.
Durante el período entre 1982 y 1997 si se perdieron los mejores cinco o
seis años, entonces se habrá perdido el 80% del crecimiento total. Vender y
comprar constantemente para salir o entrar a un mercado, casi siempre es
fatal. Desde que se tiene conocimiento, nunca ha existido un observador
profesional del mercado que ha logrado adivinar los momentos ideales del
mercado en más del 30% de las veces. Por lo tanto, se tendría más
probabilidades, matemáticamente hablando, tomando esta decisión lanzando una
moneda. Si menos del 20% de los administradores de cartera, le ganan a los
mercados, aprovechando el momento ¿qué posibilidades pueden tener personas
sin esa experiencia si persiguen las oportunidades a corto plazo?
Un estudio reciente
de los Fondos Mutuales que rompieron récord en EEUU entre 1994 y 2004
consiguieron que la mayoría de los inversionistas vendieron perdiendo. ¿Como
puede ser esto posible, con fondos tan prósperos? El estudio demostró que
estos fondos eran más volátiles. Muchos de los inversionistas compraron
cuando los fondos estaban altos y vendían en pánico cuando empezaban a
corregir su tendencia, llegando a estar mucho más bajo de cuando los
compraron. La mayoría de los inversionistas no lograron los excelentes
retornos posibles, por la sencilla razón de que sus emociones guiaron sus
decisiones sobre cuando vender o comprar en vez de crear un plan de
inversión basado en lógica y adherirse a él.
Si aplicamos un poco
de sentido común y miramos con más detenimiento el proceso, éste se ve más
sencillo.
La historia y la
demografía (la población) favorecen al inversionista y hacen que su trabajo
sea menos un asunto de suerte. Desde el principio del siglo XX, ajustado a
la inflación, la riqueza promedio de los individuos en el mundo desarrollado
ha aumentado en casi diez veces. En diversos momentos y en diferentes países,
la demografía es importante en la expansión de la economía. Un ejemplo
sencillo sería la generación nacida en los 40’s y 50’s a la que se le llama
“baby boomers” debido a la explosión demográfica comparada con el bajo
índice de natalidad durante la Segunda Guerra Mundial. A medida que ellos
maduraron, se casaron, compraron casas, criaron familias, educaron sus hijos
e invirtieron para su jubilación –gastando grandes cantidades de dinero
mientras tanto– las economías de los países desarrollados crecieron de
manera exponencial. Las generaciones subsiguientes extendieron este efecto
en duración e impacto.
Si vemos las
economías de Asia y del Pacífico, vemos tendencias similares, en las cuales
los países, bajo presión de sus habitantes en promedio bastante jóvenes,
buscan cambiar para mejorar la calidad de vida de su población.
La historia nos
demuestra que en diferentes tiempos y bajo modelos económicos distintos,
algunos tipos de inversión funcionan mejor que otros. Esta es una matriz
complicada. Es suficiente decir que muchos modelos demuestran que un
portafolio equilibrado y diversificado debe tener la siguiente composición:
- 35% Compañías de gran capital
(Economías desarrolladas)
- 15% Empresas medianas y
pequeñas
- 15% Mercados emergentes
- 15% Bonos de alto retorno
- 10% Nuevas tecnologías
- 10% Áreas donde el
inversionista tiene conocimiento
Lo anterior puede ser
distribuido entre sectores como Servicios públicos, Bancos, Servicios
Financieros, Salud, Farmacéuticos, Construcción, Ingeniería, y Petróleo y
Empresas de Energía. Piensa en regiones, en vez de países, y en Euros o
Yenes en vez de Dólares de EEUU. A primera vista, esta opción puede parecer
más confusa. Sin embargo, muchas personas no tienen verdadera dificultad en
identificar que viajes a larga distancia se logran mejor en avión que en
bote o tren. Las tecnologías crean innovación, y la innovación mueve las
economías. Los jóvenes se convierten en adultos, los adultos en parejas, las
parejas en padres de familia y las familias necesitan casas más grandes.
Asimismo, a medida que los niños crecen, necesitarán ir a la universidad,
luego un hogar propio, y así continúa el círculo.
En conclusión,
existen procesos lógicos y definidos que ocurren en ciertos momentos y en
países diferentes. Por ejemplo, una región tiene una población muy joven y
otra una que está envejeciendo. La anterior va a necesitar casas, educación,
etc., mientras que la segunda va a necesitar casas para ancianos y servicios
de salud. Como este proceso nunca acaba, el sentido común indica que el
portafolio diversificado en todas estas áreas se aprovechará de las
oportunidades de los dos tipos de sociedades. Si este spread o composición
del portafolio, predice su tolerancia al riesgo, entonces usted definirá con
lógica, un perfil de portafolio en línea con su base de conocimiento que
está construido para sus necesidades y filosofía. Usted, por lo tanto,
tendrá menos posibilidades de caer en tendencias de corto plazo y las
emociones tendrán menos probabilidad de influir en usted e incitarlo a
seguir sus juegos tontos.
Mantenimiento
Una vez que usted haya decidido en una
mezcla de opciones de inversión que encajen con su objetivo de inversión,
ventana de tiempo y tolerancia al riesgo, su próxima pregunta será: ¿cómo
conservarlo?
Muchos profesionales financieros le
recomiendan que revise su inversión una vez al año para asegurarse de que su
colocación de activos concuerde con sus aspiraciones y situación financiera.
Estamos de acuerdo con este punto de vista, sin embargo, esperamos que al
momento que se construye su portafolio, las decisiones iniciales se hayan
hecho para lograr objetivos a tres o cinco años, particularmente en un
ejercicio de acumulación de capital. Una vez que se haya logrado la
plataforma inicial parcial o totalmente, y si han afectado a su objetivo de
inversión, ventana de tiempo o tolerancia al riesgo, entonces sería una
buena idea cambiar su colocación. Una vez que se hayan logrado los objetivos
iniciales, se recomienda una evaluación anual.
Luego, si algún tipo de inversión ha
tenido un mejor desempeño que las demás, el porcentaje de la colocación de
activos puede cambiar. En ese caso, quizás quiera mover activos de unas
inversiones a otras. Igualmente, a medida que uno llegue a la mitad del
período de inversión anticipado, se debe prestar mayor atención hacia
vehículos conservativos y oportunidades para proteger los bienes acumulados.
Nosotros
preferimos dos métodos. Durante los primeros años de acumulación y
crecimientos, sugerimos que las mayores ganancias en la partez con mejor
desempeño de su portafolio, sea trasladado a las de menor desempeño. Una vez
que hayan pasado algunos ciclos, digamos cinco a siete años, entonces se
redistribuye hacia los porcentajes definidos en el spread origina
(Esta página se está actualizando
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