Página principal
 
 
 

 

Centros Offshore

 

 

Información General

Históricamente, a los OFC's (Centros Offshore) se les ha asociado con una combinación de lo siguiente: bajo o cero impuestos; regulación financiera moderada; y anonimato en las transacciones financieras. Esto se ofrece en algunas jurisdicciones Offshore. El crecimiento de los OFC's comenzó bajo regímenes de regulación restrictiva en muchos de los países desarrollados durante los 1960s y 1970s. Estos regímenes obstruyeron el flujo de capital hacia y desde otros países (con excepción del financiamiento de comercio), o impusieron restricciones sobre los intereses que los bancos pueden ofrecer, o aumentaban los costos de financiamiento de los bancos en el mercado local (por ejemplo, a través de la imposición de requerimientos de reserva sin intereses). Estas restricciones, las cuales, en muchos casos, fueron creadas con la intención de darle más control a los gobiernos sobre la política monetaria, creó una tendencia del movimiento de los depósitos y de los préstamos a instituciones menos reguladas, incluyendo a bancos en jurisdicciones que no tenían esas restricciones.

A medida que grandes trasnacionales e instituciones financieras volcaron su actividad financiera hacia los OFCs, el "Euromarket" se estableció. Éste llevó a cabo actividades financieras como el manejo de depósitos o de extensión de préstamos, negocios en bonos, títulos o papeles comerciales en monedas distintas a las del país donde estaba ubicada la empresa. Estas actividades que se iniciaron en los centros financieros europeos (principalmente en Londres), pronto se trasladaron a otros centros Offshore. Algunos esperaban que las actividades de éstos disminuyeran cuando los países industrializados se volcaran hacia políticas financieras liberales, lo que ocurrió en los 1980s y 1990s. Sin embargo, muchos de estos centros se han adaptado a la creciente competencia de los grandes OFC's y continúan manejando un gran volumen de los flujos financieros globales.

Ventajas como los bajos o nulos impuestos directos aseguran el interés hacia los OFCs. Estos centros también han desarrollado nuevas ventajas, atraído profesionales de alta calidad y han conseguido nichos al especializarse en servicios financieros o en ciertas regiones. Sin embargo, algunos OFCs pequeños pueden no ser viables ya. Para poder enfrentar potenciales riesgos que los OFCs pudiesen causar hacia la estabilidad financiera, en 2000 el FMI inició un programa para estudiar estos centros. El programa que está casi completo, identificó fortalezas y potenciales debilidades.

Algunas características de los OFCs aumentan las preocupaciones sobre las potenciales amenazas que pueden presentar los centros para la estabilidad financiera internacional. Primero, como la viabilidad de los centros depende de su habilidad para atraer negocios financieros globales, la competencia es fuerte. Tal competencia es beneficioso cuando contribuye a la innovación de los instrumentos financieros y productos y disminuye los costos de los servicios financieros en todo el mundo. Sin embargo, también puede aumentar las preocupaciones si el menor costo se debe a una menor regulación.

Segundo, como los OFCs ofrecen servicios financieros predominantemente a personas no residentes de la jurisdicción, las autoridades en el país de residencia del inversionista están preocupados por el impacto que esto puede tener en su economía nacional, especialmente cuando estas transacciones están más allá del control de estas autoridades. Además, la falta de datos confiables sobre los OFCs obstaculiza el análisis, haciéndolo más difícil de analizar en cuanto a las amenazas que estos centros pueden significar para la estabilidad financiera internacional.

Las actividades financieras en los OFCs cubren una variedad de sectores incluyendo banca y seguros, y otros no financieros como registro de barcos de carga. No obstante, muchos OFCs se especializan en un tipo específico de servicio financiero. Corporaciones multinacionales y personas acaudaladas son algunos de los usuarios más frecuentes del los OFCs. El negocio más común es el bancario. La mayoría de los bancos ubicados en los OFCs son extensiones o filiales de bancos internacionales. Su actividad principal es recoger los depósitos de varios mercados y canalizarlos hacia sus instituciones madres. Los servicios bancarios privados son un servicio ofrecido a personas de alto valor neto. Servicios especializados para estos clientes incluyen manejo de bienes, planificación del patrimonio, cambios monetarios y detalles sobre la jubilación. Algunos bancos también ofrecen servicios no financieros como los fideicomisos.

Esquemas colectivos de inversión (fondos mutuos, etc.) también son manejados por los OFCs, principalmente por razones de impuestos, permitiéndole a sus clientes tener el beneficio de tener crecimiento de su inversión sin impuestos.

Esta era una oportunidad disponible hasta hace poco sólo para grandes corporaciones y personas acaudaladas. Por lo tanto, aquellos individuos a quienes la ley de su país les permite acceder a estos mercados, obtienen acceso a productos y servicios superiores que les permitirá acumular un fondo considerablemente mayor. Por ejemplo, dos fondos idénticos, con la misma contribución cada año y el mismo crecimiento, se diferenciarán porque el que esté en un centro Offshore crecerá más que el otro. Si los ingresos son usados para comprar una renta fija, se requiere que ambos notifiquen a las autoridades por ley. Sin embargo, el dueño del fondo Offshore tendrá un mayor ingreso neto y podrá escoger una renta en cualquier lugar del mundo. Eso es algo que el inversionista On-shore raramente tiene.

Actividades de fondo relacionadas como la colocación de activos, distribución de fondos, manejo de activos, administración de fondos, fideicomisos y trabajo administrativo también se lleva a cabo en estos centros. Un gran número de vehículos de objetivo especial (SPV por sus siglas en inglés), que están siendo usados crecientemente por corporaciones financieras y no financieras, están registradas dentro de los OFCs. Firmas financieras usan los SPVs para emitir acciones y empresas no financieras las utilizan para disminuir el costo de aumentar su capital. Los OFCs son lugares atractivos para registrar SPVs por las ventajas en materia de impuesto que ofrecen, que están respaldados por un régimen regulador.

La protección de activos, incluyendo fideicomisos, es otro servicio ofrecido por los OFCs. Las razones para manejar los activos desde centros OFCs incluyen la protección que ofrecen en comparación a la debilidad de la moneda o bancos domésticos, protección legal adicional de demandas en las jurisdicciones locales y evasión legal de impuestos.

Volver

 

Centros Offshore analizados por el FMI

Por muchos años, los poderes industriales se preocupaban de que los OFCs fueran utilizados para evasión ilegal de impuestos y fines criminales. El FMI creó un número de grupos para estudiar esto en conjunto con las autoridades correspondientes para analizar el problema y buscar soluciones si fuera necesario.

El estudio del FMI sobre los OFCs fue diseñado para ser un proceso paso a paso, suficientemente flexible para ser adaptado a los requerimientos de varias jurisdicciones. Antes del estudio, se hizo un ejercicio para explicar el programa que se llevó a cabo en Agosto y Septiembre de 2000. Casi todos los OFCs participaron. Se tenía previsto que el programa comenzara con un análisis propio por parte de las OFCs, seguido de un estudio más completo dirigido por el personal del FMI. En las mayorías de los casos, el FMI buscó complacencia de parte de los órganos reguladores en comparación con parámetros internacionales en el sector bancario y de seguros. Luego evaluó la efectividad de mecanismos contra el lavado de dinero y para combatir el financiamiento del terrorismo (método conocido como AML/CFT). Se analizó la supervisión bancaria según los principios Basel Core, y los de seguros según los principios Core y los de seguridad con las normas de la Organización Internacional de Seguridad.

En Abril de 2001, la directiva del FMI aprobó el desarrollo de una metodología que mejoraría el análisis de los parámetros financieros, dirigido particularmente a la detección del lavado del dinero y como consecuencia, del financiamiento del terrorismo. Desde octubre 2002, estos estudios han utilizado la metodología final aprobada por el FMI, que incluye una exposición detallada de la implementación del régimen AML/CFT comparado con el estándar internacional, FATF 40+8. A medida que evolucionó la metodología, asesores en el programa han usado el programa más moderno. Además de analizar el cumplimiento de los estándares de supervisión y regulación, algunas jurisdicciones también se ofrecieron para un estudio más completo de los riesgos y vulnerabilidades del financiamiento internacional, incluyendo el negocio de la banca y de los seguros. La cooperación y el intercambio de información se complican cuando existen varias autoridades reguladoras en un sector. Como consecuencia, estándares de supervisión aplicados en los OFC's necesitan ser vigilados para asegurarse de que son los más adecuados. También existe el riesgo de que la integridad del mercado sea comprometida por crímenes financieros, como el lavado de dinero.

Preocupaciones sobre el potencial riesgo que pueden representar los OFCs a otros sistemas financieros se han manifestado en varios foros, incluyendo el Foro de Estabilidad Financiera (FSF por sus siglas en inglés), la Fuerza de Acción Financiera (FATF en inglés), y la Organización para el Desarrollo y la Cooperación Económica (OECD en inglés). En abril de 2000, el reporte del FSF sobre los centros Offshore puso énfasis sobre las preocupaciones sobre la integridad del mercado que nacían de factores como el impedimento que hacen los OFCs a la supervisión efectiva por parte de los centros Onshore, la cual es necesaria para fortalecer la estabilidad financiera y luchar contra el fraude. En 2000, el FATF tomó la iniciativa de identificar los países que no cooperaban en la lucha contra el lavado de dinero. El primer estudio del FATF en junio de 2000 nombró a 15 países, incluyendo a 12 OFCs, con deficiencias críticas en sus sistemas de lavado de dinero. Después de eso, todos menos tres de los centros han hecho grandes progresos para corregir las deficiencias y han salido de la lista. La OECD ha desarrollado un proyecto sobre prácticas dañinas de impuestos que afectan a los centros Offshore entre otros. En 2000, identificó a 47 países con regímenes arancelarios potencialmente dañinos y enumeró 35 jurisdicciones (la mayoría OFCs) que cabían dentro de los parámetros de paraíso fiscal de la OECD. En 2002, la OECD publicó una lista de 7 paraísos fiscales no cooperativos, incluyendo seis OFCs. Otros 30 OFCs se habían comprometido con la transparencia y el intercambio efectivo de la información. El FMI ha aumentado significativamente su vigilancia a los sistemas financieros en los últimos años para identificar vulnerabilidades financieras potenciales, incluyendo aquellas que resulten de debilidades en regímenes regulatorios. Tradicionalmente, las políticas económicas de sus países miembros son vigiladas por el FMI como parte de su proceso de vigilancia. Aunque algunos OFCs son miembros, muchos no lo son o son dependientes de territorios miembros y por lo tanto están excluidos de la vigilancia del FMI.

Dos grupos distintos fueron identificados en los estudios: los centros más grandes e importantes, que tienen sistemas regulatorios comparables a los de jurisdicciones Onshore; y los más pequeños que tienen menor supervisión. Para resguardar sus reputaciones y proteger sus nichos de mercado, las grandes jurisdicciones se han enfocado en supervisar las actividades con otras jurisdicciones que son importantes para sus negocios.

No obstante, se detectaron algunas debilidades básicas en estos sistemas; por ejemplo, el no implementar ni ratificar acuerdos internacionales y la identificación no adecuada de los clientes.

Siendo la naturaleza humana lo que es, muchos centros financieros Onshore utilizaron la preocupación mundial sobre el riesgo de criminalidad en los centros OFCs para golpear su reputación y ganar una ventaja competitiva. Consecuentemente, en muchas ocasiones OFC's con mayores estándares de regulación y garantías para el cliente que, por ejemplo, casas de inversiones estadounidenses, se encontraron en la posición incómoda de tener que aceptar cambios en su operación y en la legislación para proteger su existencia. Desde 2000 se ha llegado a un acuerdo entre los grandes OFCs y los cuerpos de regulación, para una mejor demarcación entre los centros, ofreciendo los mejores niveles de calidad y seguridad que se han creado. Así, aunque no hay una definición universal del término, muchos expertos apuntan a un número de jurisdicciones que son paraísos fiscales. Los enumeramos abajo y los clasificamos.

Volver

 

Clasificación de los Centros Offshore

NOTA: Aquellos resaltados en azul son los que se dice tienen los mejores estándares. Debe evadir a los rojos.

El Caribe:
Anguila, Antigua, Aruba, Bahamas, Barbados, Belice, Bermuda, Islas Vírgenes Británicas, Islas Caimán, Costa Rica, Antillas Holandesas, Panamá, San Kitts y Nevis, Sta. Lucía, San Vicente y las Granadinas, Islas Turcas y Caicos.

Europa:
Andorra
, Campione, Chipre, Gibraltar, Guernsey, Irlanda (Dublín), Isla Man, Jersey, Liechtenstein, Luxemburgo, Madeira, Malta, Mónaco, Sark, Suiza

Asia y el Pacífico:
Islas Cook, Hong Kong, Labuan, Macao, Islas Marianas, Islas Marshall, Nauru, Niue, Samoa, Singapur, Vanatu. Oriente Medio: Bahrein, Dubai, Líbano. África: Liberia, Mauritania, Seychelles 

NOTA: Hay excelentes compañías, que ofrecen servicios de calidad en algunas de las OFCs que no están resaltadas en azul e incluso en algunas rojas. Igualmente, uno puede conseguir empresas deficientes en los azules. Sin embargo, aquellos subrayados en azul, controlados independientemente, ofrecen garantías ilimitadas para proteger a los inversionistas.

(Continuará)

 

Volver

 

 

   
 

Contáctenos | Nuestras Oficinas | Nuestros Servicios | Oportunidades de Empleo | Solicitud de Servicios | English Version

© 2004 - 2008. Estas páginas web están bajo derechos de reproducción en su totalidad y no pueden ser utilizadas
para ningún propósito sin permiso explícito por escrito por parte del director de ANGLO OFFSHORE INTERNATIONAL GROUP

Otro desarrollo de: